Los guÃas y el Reiki según Diane Stein
“No venimos solos a esta Tierra: todo el mundo tiene asignada una serie de espÃritus guÃas colaboradores y sanadores que nos acompañan en el decurso de la encarnación. Por lo general uno de estos guÃas tiene el cometido de ayudarnos a realizar nuestra misión existencial. Un concertista, por ejemplo, quizás tenga por guÃa a alguien que fue violinista en su vida anterior.
A veces los guÃas acuden para un propósito concreto y nos dejan cuando está realizada esa finalidad. Mientras algunos permanecen mucho tiempo en contacto, la presencia de otros se limita solo por un dÃa, o una semana. Algunos guÃas aparecen en grupo.
Los espÃritus guÃas son entidades exclusivamente positivas. Cualquier influencia que te ordene hacer algo contrario a tu voluntad no es un guÃa.
En ningún caso un guÃa te ordena lo que debes hacer, sino que comunicará su opinión solo cuando se le solicite. Jamás forzarán tu libre albedrÃo ni tomarán una decisión por ti, ni intervendrán en elecciones o enseñanzas.
Su misión es asistir y supervisar los procesos de aprendizaje, en ofrecer protección, en aportar dones, en ayudar a realizarte, en colaborar a lo que hagas en bien de otras personas. Todo sanador o sanadora cuenta siempre con la ayuda de los guÃas para sus curaciones Los espÃritus-guÃas personales añaden a la vida una dimensión que es preciso vivir para llegar a comprenderla. No venimos al mundo desasistidos de ayudas; la interacción con los guÃas nos enseña que no estamos solos, ni aislados.
Para empezar a trabajar con los guÃas ante todo hay que tener conciencia de ellos. Cuando oigas esa voz discreta, préstale atención. Si te parece que intervienen otras manos en la curación, agradécelo.
Invócalos al comienzo de la sesión Reiki, procurando formular la petición de manera que se invite “a todos los sanadores y guÃas positivos que quieran intervenir... A veces los guÃas prefieren manifestarse en forma de fragancia floral o de incienso.
No venimos solos a esta Tierra; todo el mundo tiene asignado una serie de espÃritus-guÃas colaboradores y sanadores.
Para establecer un sÃmil, la energÃa espiritual humana no es una lÃnea recta sino un serie de entrelazado complejo, como estructura molecular del ADN. La persona encarnada es solo un hilo de esa complicada trenza, pero quedan otros hilos no encarnados y uno de ellos es una entidad diferente a la que podrÃamos llamar guÃa existencial o ángel de la guarda de esa persona.

